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Llamar a derrocar el orden existente
parece espantoso.
Pero lo existente no es ningún orden.

Recurrir a la fuerza
parece malo.
Pero dado que la fuerza se pone en práctica
de modo rutinario, ello no es nada del otro mundo.

El comunismo no es lo extremo
que sólo puede realizarse en una pequeña porción
sino que antes de que esté realizado del todo
no hay ninguna situación soportable
ni siquiera para los insensibles.

El comunismo es en realidad la exigencia mínima
lo más inmediato, moderado, razonable.
Quien se opone a él no es un pensador discrepante
sino un irreflexivo o quizá alguien
que sólo piensa en sí mismo
un enemigo del género humano
espantoso
malo
insensible
alguien que quiere lo extremo,
eso que si se realiza incluso en una mínima porción
arruinará a la humanidad entera.

[Bertolt Brecht]

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althusser

althusser >> qué es la práctica

Según cierta perspectiva, experimentación y experiencia serían nociones opuestas e incompatibles, ya que la experimentación implicaría situarse de cara al futuro, en apertura a un devenir posible y la experiencia remitiría al pasado, al  conjunto de marcas que el paso del tiempo y la trama de sucesos que ello implica.

Sin embargo, cuando nos situamos en mayor proximidad a las prácticas estéticas concretas, tal incompatibilidad parece volverse difusa, al punto de redefinirse como tensión, en muchas ocasiones, productiva.

El principal riesgo de la experimentación es caer en el experimentalismo, la reproducción de un lenguaje que, si alguna vez fue experimental, hoy es sólo una serie de convenciones más, listas para proyectar la apariencia de la innovación estética sin que en realidad nada de ello esté en juego.

Y es en ese punto que llegamos a un núcleo estructurante de la tensión productiva entre experimentación y experiencia de la que hablábamos antes. Un  determinado tipo de vínculo con la experiencia puede ser condición de posibilidad para el relanzamiento de la experimentación. Se trata de un vínculo que implique señalar el carácter inacabado de todo conjunto de marcas del pasado, su capacidad de balizar los caminos ya recorridos en función de poder evitarlos, su apertura a recombinaciones inéditas.

Dispuesta de este modo, la experiencia no constituye un obstáculo ni un lastre para la experimentación, sino que contribuye a orientar su viabilidad. Porque saber hacia dónde no ir cuando se quiere eludir el reencuentro con lo ya transitado es, en sí mismo, un primer elemento de orientación. No nos dice qué hacer para innovar, pero sí nos indica ciertos modos de evitar la repetición.

Muy posiblemente -nunca las garantías son plenas- algo de todo ello se ponga en juego en esta primera edición del Ciclo Praxis organizado por Planeta/X: una puesta en escena de algo que podría incluso llegar a denominarse tradición experimental. Un modo de hacer con las marcas del pasado que permitan que la experimentación se sostenga como insistencia.

 

[19.04.16]

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“Se equivocan los críticos que que creen, al denunciar esa sociedad uniformadora, de masas, de consumo, del espectáculo, etc., estar criticando el objetivo actual de la política gubernamental. Critican algo que, sin dudas, ha estado en el horizonte explícito o implícito de las artes de gobernar de los años veinte a los años sesenta. Pero hemos superado esa etapa. Ya no estamos en ella.

El arte de gobernar programado por los neoliberales [austro-alemanes hacia mediados de siglo] y que hoy se ha convertido en la programación de la mayoría de los gobiernos en los países capitalistas, pues bien, esa programación no busca en absoluto la constitución de ese tipo de sociedad. Se trata, al contrario, de alcanzar una sociedad ajustada no a la mercancía y su uniformidad, sino a la multiplicidad y la diferenciación de las empresas.”


(Michel Foucault, El nacimiento de la biopolítica, cap. 6)
[citado por Pablo Hupert]

Conviene empezar por una pregunta. Y la pregunta es “¿Dónde?”. ¿Dónde organizan las bandas sus recitales? ¿Dónde presentan sus libros los escritores? ¿Dónde proyectan los cineastas sus películas? ¿Dónde exponen fotógrafos y artistas plásticos sus obras? ¿Dónde se producen los cruces y las conversaciones imprevistas que germinan luego en nuevos proyectos?

 

El pensamiento sobre la producción cultural muchas veces subraya los agentes y las obras, el quién y el qué. Pero el entorno, el espacio, el dónde es una dimensión igualmente esencial en la constitución de la cultura como experiencia.

 

Así es como, por itinerarios diversos, se fueron constituyendo y diseminando espacios culturales en la ciudad, buscando que la cultura –no sólo como contenido sino también como lógica de producción y de organización- tuviese lugar. Buscando, en principio, una independencia respecto de los lugares que las lógicas estatales y mercantiles producen. Independencia que significa exactamente lo que el término indica: no carencia de relación (con el Estado y el mercado) sino ausencia de dependencia.

 

Sobre esa independencia fue posible un proceso de autogestión. Los espacios culturales, cada uno por su lado, comenzaron a generar sus actividades, sus estrategias de viabilidad, sus condiciones de reproducción, sus espacialidades y temporalidades específicas.

 

Pero el límite de esos procesos singulares y dispersos apareció bajo la forma de una figura común que podríamos denominar guerra municipal contra la cultura independiente: un Estado que sólo podía leer a la cultura bajo una lógica de dependencia: o cultura estatal, es decir, dependiente de la racionalidad del Estado; o cultura mercantil, es decir, dependiente de la maximización de la ganancia. Es así como el Estado municipal enfocó el abordaje de los espacios culturales independientes: como una entidad que sólo reconoce, como principio organizativo extraestatal, al mercado. Y, por lo tanto, en lugar de fortalecer, promover, estimular el desarrollo de los espacios culturales, el Estado planteó predominantemente a la regulación como forma de vínculo. Y con el plus de ejercerla bajo una rigidez tal que los espacios culturales comenzaron a sentir la asfixia, la obstaculización permanente de sus experiencias.

 

La constitución de Espacios Culturales Unidos de Rosario (ECUR), que agrupa -entre otros espacios- a Pichangú, Distrito Siete, El Espiral, Bonn Scott, La Chamuyera, Bienvenida Casandra, El Olimpo, La Trunca y La Peruta, puede pensarse entonces como un movimiento de la independencia a la autonomía, condicionado por una amenaza municipal a las mismas condiciones de existencia de este tipo de lógicas culturales. Para poder continuar independientes, resultó necesario unirse en función de un horizonte de autonomía, de construcción propositiva y dialógica de una normativa que los contemple.

 

¿Es posible que, más allá de la ciudad mercantil y de la ciudad estatal adquiera consistencia una ciudad cultural, donde el cálculo de rentabilidad económica o electoral no sean los criterios determinantes para el desarrollo de las experiencias culturales?

 

En su tránsito hacia la autonomía, los espacios culturales devienen también lugares políticos: focos desde los cuales emergen propuestas acerca de cómo vivir juntos. Y la figura que sintetiza esa construcción propositiva es la del club social y cultural. La inclusión de dicha figura en una norma permitiría que ésta fuese mucho más allá de una mera “Ordenanza de Espectáculos”, inscribiendo en la racionalidad estatal el reconocimiento de una esfera cultural autónoma: con su especificidad, sus condiciones, sus lógicas de funcionamiento y sus acuerdos de coexistencia con el resto de las formas de vida urbanas.

 

Y quizá esta difícil batalla no sea la única que el ECUR quiera y pueda emprender con éxito. El proceso de coordinación autónoma de los espacios culturales podría asumir también un modo de vinculación con el mercado que ponga en juego la potencia de la cooperación permitiendo, por ejemplo, lidiar con proveedores de forma conjunta, logrando de este modo una mayor capacidad de negociación que amplíe la brecha necesaria para que sea la misma lógica de la cultura la que organice la dinámica de los espacios culturales.

 

Franco Ingrassia

Rosario, Noviembre de 2014

[publicado originalmente en Anuario 2014. Registro de Acciones Artísticas.
Yo Soy Gilda Editora. Rosario. 2015]

 

Para seguir leyendo, pensando y participando:

 

>> Espacios Culturales: La politización de la cultura y la batalla por la noche (Santiago Fraga y Mariano Milone)

 

>> Rosario y la cultura que queremos (Celeste García)

 

>> Espacios Culturales Unidos de Rosario (página en Facebook)

 

audiodelica artifakt

vuelve a estar online el gran archivo de mezclas dominicales de ARTIFAKT!!!

dejo aquí mi contribución a la serie: https://www.mixcloud.com/Artifakt_Set_de_Domingo/artifakt-set-de-domingo-por-audiod%C3%A9lica/

“No creo que la actual forma de tolerancia sea real. Ha sido decidida ‘desde arriba’: es la tolerancia del poder del consumo que precisa una total elasticidad formal en las ‘existencias’ para que cada uno se convierta en un buen consumidor”

Pier Paolo Pasolini

“Para que los elementos ‘mutantes’, subversivos, que introducen la perturbación, para que los espacios de autonomía y autodeterminación local frente al régimen del valor mercantil puedan alcanzar su objetivo, han de llevar como inclinación fundante de su ser, como necesidad de su devenir, precisamente la totalidad, el impulso a la reconfiguración del orden del sistema termodinámico, de la naturaleza general y total del poder social, desde el mismo momento en que empiezan su andar local y aislado. Sólo esas perturbaciones dentro de la infinidad que pueden darse y sólo unas cuantas de la infinidad de las primeras que han de persistir, tienen la posibilidad (sí, sólo la posibilidad, ni siquiera la inevitabilidad) de ser más que un testimonio local, y de provocar una disfunción irreversible que cambie la naturaleza del orden social general del poder. Sólo las perturbaciones que llevan como destino irrenunciable la organización total y general de la vida son capaces de verse a sí mismas en las demás perturbaciones y, por tanto, de intercomunicarse con el resto de las experiencias autodeterminativas locales como necesidad apremiante, como obligación para existir”

Álvaro García Linera
Forma Valor y Forma Comunidad
Comuna/Muela del Diablo Editores/CLACSO
2009

Ciudad Futura, organización política de Rosario fundada por los movimientos sociales Giros y 26 de Junio, se concibe a sí misma como un Partido de Movimiento, que interviene en el plano electoral (obteniendo en las elecciones de 2015 casi 90.000 votos y 3 concejales) pero tiene su centralidad en los proyectos prefigurativos, esto es, en experiencias concretas que, a través de la autoorganización, transforman zonas de la ciudad. La prefiguración es el modo de ir construyendo, aquí y ahora, la Ciudad Futura que soñamos para el mañana.

 

aquí algunos enlaces para conocer más sobre estos proyectos:

 

>> ETICA

En Nuevo Alberdi diseñamos un nuevo modelo educativo para que pibes y adultos puedan terminar la secundaria y construir así un futuro distinto al impuesto, apostando a una educación crítica y de calidad. ETICA es el nombre de la primera materialización de esa nueva institucionalidad. Es la forma que encontramos para superar la denuncia, para HACER hoy, la ciudad que queremos para mañana. Eso es #CiudadFutura

fb: https://www.facebook.com/escuela.etica/?fref=ts

 

>> Bachillerato Popular Tablada

Escuela secundaria de gestión social fundada por el Movimiento 26 de Junio en el Barrio de Tablada.

fb: https://www.facebook.com/bachi.tablada/?fref=ts

 

>> Tambo La Resistencia

En 2010 salvamos el último tambo de Rosario, el Tambo La Resistencia. Potenciamos su producción de materia prima y montamos una fábrica de quesos y dulce de leche para agregar valor en origen. La Resistencia es el nombre que le pusimos a nuestra primera unidad productiva es a su vez la demostración concreta de que las ciudades pueden producir alimentos para sus habitantes. Es la forma que encontramos para superar la denuncia, para HACER hoy, la ciudad que queremos para mañana. Eso es #CiudadFutura

fb: https://www.facebook.com/TamboLaResistencia/?fref=ts

 

>> Misión Anti Inflación

Para afrontar la suba desmedida de precios creamos la Misión Anti inflación, un sistema de consumo colaborativo de relación directa entre productor y consumidor, del que participan más de 600 hogares, que permite ahorrar hasta un 40 por ciento en nuestras compras. Misión Anti Inflación es el nombre que le pusimos a este proyecto que muestra día a día que en la unión está la fuerza, y en la organización el método para empezar a resolver problemas tan estructurales como el de la suba abusiva de precios. Es la forma que encontramos para superar la denuncia, para HACER hoy, la ciudad que queremos para mañana. Eso es #CiudadFutura

fb: https://www.facebook.com/misionantiinflacion/?fref=ts
web: http://www.misionantiinflacion.com.ar/

 

>> Distrito Siete

Distrito Sie7e es el proyecto cultural del Movimiento Giros y el Partido para la Ciudad Futura uniéndose con la sala cultural Mano a Mano.”

fb: https://www.facebook.com/distritosie7e/?fref=ts

 

>> Ciudad Futura

Esto no es un partido político más. Esto es un proyecto colectivo. Son 10 años de construir hoy, la ciudad que queremos para mañana. Eso es #CiudadFutura

fb:
https://www.facebook.com/juanmonteverdeconcejal/?fref=ts
https://www.facebook.com/frenteciudadfutura/?fref=ts
https://www.facebook.com/movimientogiros/?fref=ts
https://www.facebook.com/m26junio/?fref=ts

web:
la historia de Ciudad Futura http://www.callesganadas.com.ar/

el presente de Ciudad Futura http://ciudadfutura.com.ar/

01. Qué

Sostengo la edición física entre mis manos. Es un disco. Se llama La flor salvaje. Contiene 10 canciones, sostenidas en la guitarra acústica y la voz y pocos, muy pocos, instrumentos más. Es el séptimo disco de Juani. El primero en el que agrega, en la firma, su apellido. Así que también podemos decir que “La Flor Salvaje” es el primer disco de Juani Favre.

02. Quién

Acá por suerte encuentro una ayuda inesperada. Son las palabras de un filósofo que, con mínimas alteraciones, dice lo que yo mismo –imagino- quería decir sobre la cuestión: “Es curioso lo de cantar en nombre propio, porque no se canta en nombre propio cuando uno se considera como un yo, una persona o un sujeto. Al contrario, un individuo adquiere un auténtico nombre propio al término del más grave proceso de despersonalización, cuando se abre a las multiplicidades que le atraviesan enteramente, a las intensidades que le recorren. El nombre como aprehensión instantánea de tal multiplicidad intensiva es lo contrario de la despersonalización producida por la historia de la música, es una despersonalización de amor y no de sumisión. Se canta desde el fondo de lo que no se conoce, desde el fondo del propio subdesarrollo. Uno se ha convertido entonces en un conjunto de singularidades libres, nombres y apellidos, uñas, cosas, animales y pequeños acontecimientos: lo contrario de una vedette.”

03. Cómo

Un conjunto de singularidades libres entonces. Pequeños acontecimientos. Aprehensión instantánea de una multiplicidad intensiva. ¿Y cómo se compone un disco así? No es tan difícil comprenderlo si se piensa en términos de viaje. Este es un disco de recorridos, de caminos nocturnos y senderos luminosos. Hace ya varios años que Juani viaja por diferentes países de Latinoamérica. Canta y escucha. Todo a compartir. ¿Y de qué está hecho un viaje si no es de experiencias de diferente orden e intensidad (la “multiplicidad intensiva”), de pequeños acontecimientos, de singularidades libres con las que trabar un intercambio a la vera del camino? Resta la “aprehensión instantánea”, el momento en el que un subconjunto parcial de esas marcas se descubren puestas juntas, se componen, en una canción. ¿Será ese el ‘método’ de Juani? Posiblemente no. Quizá sea algo más inaprehensible que eso. O menos. Pero la ‘ingeniería inversa’, no a pesar sino precisamente por ser equívoca, puede quizá también funcionar como crítica musical. En todo caso, es lo que me represento cuando escucho estas canciones. Una trama de marcas. De movimientos y de vínculos. De presencias y de ausencias. De dolores y placeres. Dudas y convicciones. De futuros presentes y presentes pasados.

04. Cuándo

Y esa mezcla de temporalidades quizá sea otro punto desde el cual escuchar este disco. Y quizá ofrecer una respuesta posible a la aparente paradoja de que un disco con elementos sonoros tan escasos como esenciales resulte tan rico en variaciones y matices. Porque así como son muchos los caminos y las experiencias que dejaron sus marcas en las canciones, también son muchas las temporalidades de las que provienen. Porque resuena la tradición, las formas ‘folklóricas’, retomadas de modo siempre diferente, los presentes pasados. Y resuena la experimentación sonora y compositiva, los futuros presentes. Y allí incluso deja su marca sutil la producción, que elude las marcas más obvias, que podrían obstruir este disco cantado en nombre propio, para malearse sutilmente allí donde menos se la espera. Y también hay heterogeneidad de tiempos subjetivos en juego. Porque Juani retoma canciones de discos previos, es decir, de momentos vitales anteriores, más pasados presentes, que aquí revelan nuevas aristas y potencias en la nuda vida sonora que domina el disco. Y en ese punto uno puede pensar que en el disco se pone en juego cierta madurez. Una madurez nueva, con mucho camino por delante, pero que ya no tiene sólo futuro, que cuenta con un pasado en el que apoyarse y poder recrear.

05. Por qué

Las intenciones nunca son del todo claras. Ni siquiera las propias. Quizás siempre estén sobredeterminadas. Y uno sólo acceda a conocer puntas de icebergs de se desplazan sin percepción ni regulación. Así que si todo lo anterior fue especulativo, lo que sigue lo será más aún. Pero si “La Flor Salvaje” puede reconocerse como un disco íntimo, un disco con el que rápidamente el oyente puede establecer una relación de intimidad, es porque en última instancia, ¿no es en cierto sentido isomorfo al modo más espontáneo con el que uno intenta, fallidamente por supuesto, aprehender la propia vida? ¿No están ahí las mezclas de temporalidades, los recuerdos, las percepciones y los proyectos, todo junto y al mismo tiempo? Los pequeños acontecimientos. Los caminos y las experiencias. Todas esas marcas que a veces se dejan ordenar y a veces no. Quizá la cosa pase por ahí. El disco presenta la posibilidad de una aprehensión estética, musical, de una vida. Sin eludir penas ni incertidumbres. Sin pretensión de totalidad. Dejando puntos de apertura. Momentos inacabados. Como para señalar que la vida sigue. Que habrá nuevos viajes. Y nuevos encuentros. Y, felizmente, nuevas canciones y nuevos discos de Juani.

 

[originalmente publicado en Rosario Indie]

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