Archivos para la categoría: Uncategorized
“Todo curso de acción, digamos, toda situación, puede entenderse como una red, puesto que uno registra la lista de los seres imprevistos que ha sido necesario incorporar, movilizar, desviar y traducir para asegurar la subsistencia de tal situación. El término red indica que no hay desplazamiento posible si no se establece toda una conectividad costosa y frágil que sólo vale si se la mantiene regularmente y cuya fuerza nunca será mayor que la de su eslabón más delgado. Por eso, para no perderse, siempre parece indispensable hacerse primero la siguiente pregunta “¿En qué red estamos?”. La gran ventaja de este modo de captar las situaciones es que da al análisis una libertad tan grande como la de los actores en el tejido de sus mundos y que libera enteramente el terreno de su organización previa por dominios, sobre todo cuando uno aprende a desembarazarse de algunos de los límites infranqueables -y que sin embargo los Modernos franquean constantemente- entre, por ejemplo, naturaleza y cultura, fuerza y razón humanas, abstracto y concreto.”
 
[Bruno Latour. Investigación sobre los modos de existencia. 2012.]
Anuncios

tres semanas imaginarias.

diario sudamericano de the cure.

por Robert Smith

MELODY MAKER, 30 DE MAYO de 1987.

Sábado 14/3

Despierto a las 9 am luego de haber dormido 4 horas y alucinando cosas horribles camino al aeropuerto de Heathrow. Estamos todos pálidamente sonrientes salvo Bill (Chris Parry, cabeza de fiction records, función durante el tour: desconocida) quien llega tarde, como siempre. A pesar de este notorio intento por enterrarnos, viajamos a Madrid con el tiempo suficiente…

Aterrizamos en España casi al mismo tiempo que dejamos Londres y buscamos el hotel mas cercano para seguir durmiendo. Terminamos tocando “Name that Tune” en el asqueroso nuevo sintetizador “Casio” de Lol (Tolhurst) durante todo el atardecer. Cuando estamos por “See Emily Play”, el mini bar esta vacío. Volvemos al aeropuerto a las 8 y abordamos el 747 de Aerolíneas Argentinas que nos llevará de Río a Buenos Aires. Aprieto mis dientes y me tiro hacia atrás mientras el vuelo comienza…

Domingo 15/3

Luego de 9 horas de hablar, leer y caer rendido por el sueño, el avión aterriza en Rio. Lo asean, llenan de combustible y, luego de 2 horas de retraso, volamos a Buenos Aires. Llegamos a las 9 am, hora local, sintiéndonos menos que bien: hace calor y esta horriblemente soleado y todos están usando lentes de sol. Luego de ser sometidos a varias y brutales revisiones y chequeos en el aeropuerto, nos dirigimos por una puerta hacia un auto que nos espera: hay gente por todos lados y una caravana de automóviles con gente que grita, gesticula y nos toca bocina, nos sigue todo el camino hacia la ciudad. Buenos aires tiene el prototipo de las grandes ciudades, alberga una mezcla entre lo viejo y lo desmoronado y lo que esta a medio camino de ser terminado, de entre lo que surge repentina, ruda y anacrónicamente el enorme reflejo de las torres del Sheraton Hotel, nuestro hogar durante los próximos 4 días.

Hay alrededor de 500 personas afuera y, tan pronto como salimos a saludar, surgen hacia nosotros: Sin muchas ganas de conversar y encariñarnos con nadie, saltamos del auto y corremos hacia el hotel y me doy cuenta de que me estoy sintiendo algo peculiar… Seis horas en cama hacen el truco de magia que pone al “Team Cure” a jugar al pool y a beber.

Gradualmente, nos vemos sintiendo mejor y decidimos salir y conocer un poco a la gente. Mas de 100 personas todavía esperan fuera por nosotros y son un grupo muy amable: También conocemos al hasta ahora desconocido ‘Oficial Bananafishbones fan club’, nos tomamos interminables fotos antes de irnos para ingerir una muy sedadora comida Italiana (?) y todos nos vamos a dormir a las 12.

Un día extraño…

Lunes 16/3

Despierto de un delirante descanso a las 11 e inmediatamente pongo al “Líder” a funcionar. Las cortinas se abren y se cierran a las 12: hace mucho calor y esta horriblemente soleado. Escribo algunas cartas y luego me uno a los otros abajo: hoy es día de conferencia de prensa y durante las próximas horas tratamos de responder honestamente a preguntas sobre: Killing an arab, Maradona, killing a Thatcher y sobre nuestra salud mental, etc., etc. . Es interminable… y el escape es rápido y engañoso, lo suficiente para que lleguemos a mi cuarto una vez mas para tomar un Ron revitalizador. Otra vez, enfrentando a la multitud, salimos, tomamos un auto y el viaje al club Ferrocarril Oeste se asemeja al “Loftus Road”. Al salir del auto hacia el conglomerado de flashes, un cúmulo de saliva llega a mi garganta… Una pelota aparece y estamos distendidos y cantando, pero el juego no dura lo suficiente y “Team Cure” pronto se desintegra en medio de un tumulto de gritos: “Mano!”, clamamos por la trampa. Los participantes argentinos simulan no entender… Nuestra prueba de sonido dura un par de horas y termina alrededor de las 10 y con una alborotadora visita al “Fish Ristorante” el día culmina en el piso 24 del hotel, soñando suavemente… .

Martes 17/3

Despierto forzosamente a la una, bebo varias tazas de café y volvemos al campo: hace calor y esta horriblemente soleado, pero probamos sonido hasta la perfección durante otro par de horas y luego nos derretimos hacia el vestidor asignado a los “visitantes”. Hago otro par de entrevistas y recibo la camiseta de la selección nacional de fútbol, un ramo de rosas rojas y el mensaje de un hombre que luce insanamente parecido a tootsie… Y luego, el sonido de vidrios rotos… Al parecer, ha habido una confusión, nos dijeron que hubo reventa de entradas -19.000 entradas vendidas para un campo que soporta 17.000 personas- como lógica consecuencia, apareció un grupo de “punteros” tratando de llegar al área de juego por otros métodos: un disturbio a gran escala se sucede, con numerosos autos policiales tumbados, varios perros asesinados y un vendedor de panchos muerto de un paro cardiaco. Por alrededor de dos horas, tocamos en medio de una ensordecedora algarabía antes de apresurar la huida, gritando, subimos al un auto para escapar. Nos cuesta un rato largo para que se nos despeje la mente y terminamos tomando un temprano desayuno en el bar, antes de irnos a dormir…

Miércoles 18/3

Levanto las cortinas al inevitable demasiado caluroso y horriblemente soleado día, le gente acampa fuera, me apresuro al cuarto de Simon para tomar algo de leche y chusmear. Vamos al estadio a las 3 y cuando empezamos una corta prueba de sonido, el sol golpea a 100 grados. nos derretimos hacia un cuarto, para cambiarnos, entre entrevistas, escucho a Nick Drake y Billie Holiday. El ruido de arriba crece, inexorablemente y nos miramos con nerviosismo unos a otros mientras nos dicen que esta noche descartemos otra “confusión” de tickets, que no habrá problemas…la masa de gente anticipa nuestra llegada al escenario y, a pesar de las barricadas ahora mas altas y la policía extra ( o, mejor dicho, a causa de las barricadas mas altas y la policía extra) la batalla comienza… .

En la mitad del set de canciones, hay varios uniformados con fuego en su cuerpo, con la mayoría de sus camaradas refugiándose bajo el escenario de la incesante y despiadada lluvia de monedas, piedras, butacas y vasos. Desafortunadamente, no todos estos objetos son tirados con puntería y Porl (Thompson) es el primero de nosotros que es golpeado: cuanto mas sigue esta situación, mas nos amargamos y cuando una botella de coca se me da justo en la cara durante “10.15′ “, paro de cantar y encaro a la multitud. Terminamos con una gloriosa versión punk-trash “arabs-a-go-go” y nos vamos. Afuera, el campo no tiene nada que envidiarle al centro de Beirut y estamos mas que aliviados de haber podido alcanzar el refugio del hotel. Me voy a la cama hecho pedazos, los otros pasan la mayor parte del tiempo en el bar mientras yo sueño con asesinatos… .

Jueves 19/3

Despierto sintiéndome fresco a eso de las 11:30 y vamos al aeropuerto a la una, luego de una corta pero animosa entrevista con “Reuters” y una prolongada sesión de despedida con la gente. El avión se mueve mucho y es incómodo, nos sentimos aliviados de tocar tierra a las 5: 30 en Porto Alegre, Brasil. Hace calor y esta horriblemente soleado, luego de un tedioso llenado de formularios y papeles, nos enfrentamos a 300 personas y llegamos a un ómnibus de 40 asientos!!!. Manejamos al hotel donde somos confrontados por todavía mas gente gritando “hola!!!” y encegueciendonos con flashes mientras bajamos del bus y nos apretujamos en la “recepción”. Una visita rápida a nuestros cuartos “llenos de rosas” es seguida por la inevitable conferencia-catastrofe para prensa y T.V. . Es la usual “prueba de los 60 minutos” y luego comemos: comemos pescado, esta muy fresco y apetitoso, también lo es, como luego descubrimos, el licor local “Pinger”, para la segunda botella la mesa comienza a girar…la cama está lejos…lejos… .

571471

 

«Te equivocarías si pensaras que yo “amo” los libros, soy una máquina condenada a devorarlos para vomitarlos de una forma nueva, como abono en el suelo de la historia».

—Karl Marx (carta a su hija Laura, 1868)

2018-06-23 20_35_06-postmodernes.png - Visualizador de fotos de Windows

«Tal vez es que estamos viviendo de una nueva manera las relaciones teoría-práctica. La práctica se concebía como una aplicación de la teoría, como una consecuencia, o bien, al contrario, como inspiradora de la teoría, como si ella misma fuese creadora para una forma de teoría. De cualquier modo, sus relaciones se concebían bajo la forma de un proceso de totalización, tanto en un sentido como en el otro. Es posible que, para nosotros, la cuestión se plantee de otra manera. Las relaciones teoría-práctica son mucho más parciales y fragmentarias. Por una parte, una teoría siempre es local, relativa a un pequeño campo, aunque puede ser aplicada a otro, más o menos lejano. La relación de aplicación nunca es de semejanza. Por otra parte, desde que la teoría profundiza en su propio campo se enfrenta con obstáculos, muros, tropiezos que hacen necesario que sea relevada por otro tipo de discurso (es este otro tipo de discurso el que, eventualmente, hace pasar a un campo diferente). La práctica es un conjunto de relevos de un punto teórico a otro, y la teoría, un relevo de una práctica a otra. Ninguna teoría puede desarrollarse sin encontrar una especie de muro y se precisa de la práctica para perforar el muro.»

[versión completa aquí: Foucault y Deleuze – Un diálogo sobre el poder]

BkZGn0bCXl_930x525

“Mi «retorno a Freud» significa simplemente que los lectores se preocupen por saber qué es lo que Freud quiere decir, y la primera condición para ello es que lo lean con seriedad. Y no basta, porque como una buena parte de la educación secundaria y superior consiste en impedir que la gente sepa leer, es necesario todo un proceso educativo que permita aprender a leer de nuevo un texto. Hay que reconocerlo, antes no se sabía hacer otra cosa, pero al menos se hacía bien; en cambio, actualmente tampoco podemos decir que sabemos hacer otras cosas, aunque estamos convencidos de ello; no basta con hablar de método experimental para saberlo practicar. Sentado esto, saber leer un texto y comprender lo que quiere decir, darse cuenta de qué «modo» está escrito (en sentido musical), en qué registro, implica muchas otras cosas y sobre todo, penetrar en la lógica interna del texto en cuestión”.

J. Lacan entrevistado por Paolo Caruso (1966)

[la entrevista completa acá]

“Un saber como el que llamamos científico es un saber que, en el fondo, supone que hay verdad por doquier, en todo lugar y todo tiempo. Más precisamente, para el saber científico hay, desde luego, momentos en que la verdad se aprehende con más facilidad, puntos de vista que permiten percibirla con mayor comodidad o seguridad; hay instrumentos para descubrirla donde se oculta, donde se ha rezagado o enterrado. Pero, de todas formas, para la práctica científica en general siempre hay verdad; la verdad está siempre presente en cualquier cosa o debajo de cualquier cosa, y se puede plantear la cuestión de la verdad con referencia a todo. El hecho de que esté enterrada, que sea difícil de alcanzar, no remite sino a nuestros propios límites, a las circunstancias en que nos encontramos. En sí misma, la verdad recorre el mundo entero sin jamás ser interrumpida. En ella no hay agujero negro. Esto quiere decir que para el saber de tipo científico nunca hay nada que sea suficientemente insignificante, fútil, pasajero u ocasional para no suponer la cuestión de la verdad, nada que sea lo bastante lejano, pero nada, asimismo, que sea lo bastante próximo para que no se le pueda preguntar: ¿quién eres, en verdad? La verdad habita todas y cada una de las cosas, aun ese famoso recorte de uña del que hablaba Platón. Esto significa no sólo que la verdad habita por doquier y que en todo instante se puede plantear la cuestión concerniente a ella, sino también que no hay nadie que, desde un principio, esté descalificado para decirla, siempre que, por supuesto, tengamos los instrumentos necesarios para descubrirla, las categorías indispensables para pensarla y el lenguaje adecuado para formularla en proposiciones. Digamos, para hablar de una manera aún más esquemática, que tenemos aquí cierta postulación filosófico-científica de la verdad que está ligada a una tecnología determinada de la construcción o la constatación como derecho universal de la verdad, una tecnología de la demostración. Digamos que tenemos una tecnología de la verdad demostrativa que, en suma, se funde con la práctica científica.

Ahora bien, creo que en nuestra civilización hubo otra postulación, muy distinta, de la verdad. Esa otra postulación, sin duda más arcaica que la anterior, fue descartada o recubierta poco a poco por la tecnología demostrativa de la verdad. Y esa otra postulación, que a mi entender es totalmente crucial en la historia de nuestra civilización, por el hecho mismo de haber sido recubierta y colonizada por la otra, es la postulación de una verdad que, justamente, no está por doquier y siempre a la espera de alguien que, como nosotros, tiene la tarea de acecharla y asirla en cualquier lugar donde se encuentre. Se trataría ahora de la postulación de una verdad dispersa, discontinua, interrumpida, que sólo habla o se produce de tanto en tanto, donde quiere, en ciertos lugares; una verdad que no se produce por doquier y todo el tiempo, ni para todo el mundo; una verdad que no nos espera, pues es una verdad que tiene sus instantes favorables, sus lugares propicios, sus agentes y sus portadores privilegiados. Una verdad que tiene su geografía: el oráculo que dice la verdad en Delfos no la formula en ninguna otra parte y no dice lo mismo que un oráculo situado en otro lugar; el dios que cura en Epidauro y dice a quienes acuden a consultarlo cuál es su enfermedad y cuál el remedio que deben aplicar, sólo cura y formula la verdad de la enfermedad en Epidauro y en ninguna otra parte. Verdad que tiene su geografía, verdad que tiene también su propio calendario o, al menos, su propia cronología.

(…)

Tenemos, entonces, la verdad que se constata, la verdad de demostración, y tenemos la verdad acontecimiento. Esta verdad discontinua podría recibir el nombre de verdad rayo, en contraste con la verdad cielo, universalmente presente bajo la apariencia de las nubes. Nos vemos, en consecuencia, ante dos series en la historia occidental de la verdad. La serie de la verdad descubierta, constante, constituida, demostrada, y la serie de la verdad que no es del orden de lo que es sino de lo que sucede, una verdad, por lo tanto, no dada en la forma del descubrimiento sino en la forma del acontecimiento, una verdad que no se constata y, en cambio, se suscita, se rastrea: producción más que apofántica; una verdad que no se da por medio de instrumentos, sino que se provoca por rituales, se capta por artimañas, se aferra cuando surge la ocasión. En lo que le concierne no se tratará entonces de método sino de estrategia. Entre esa verdad acontecimiento y quien es asido por ella, quien la aprehende o es presa de su toque, la relación no es del orden del objeto y el sujeto. No es, por ende, una relación de conocimiento; es, antes bien, una relación de choque, una relación del orden del rayo o del relámpago; también una relación del orden de la caza, una relación, en todo caso, arriesgada, reversible, belicosa, de dominación y de victoria y, por tanto, no de conocimiento sino de poder.”

Michel Foucault
Clase del 23 de enero de 1974
Curso “El poder psiquiátrico” dictado en el Collège de France

Derrida JacquesLa palabra proferida o inscrita, la letra o la carta, es siempre robada. Siempre robada porque siempre abierta. Nunca es propia de su autor o de su destinatario, y forma parte de su naturaleza que no siga jamás el trayecto que lleva de un sujeto propio a un sujeto propio. Lo cual equivale a reconocer como su historicidad la autonomía del significante que antes de mí dice por sí solo más de lo que creo querer decir, y en relación con el cual mi querer decir, sufriendo en lugar de actuar, se encuentra en falta, se inscribe, diríamos, en pasivo. Soplada, esto es, sustraída por un comentador posible que la reconocería para colocarla en un orden, orden de la verdad esencial o de una estructura real, psicológica o de otro tipo. El primer comentador es aquí el oyente o el lector, el receptor que no debería ser el «público» en el teatro de la crueldad. Artaud sabía que toda palabra caída del cuerpo, que se ofrece para ser oída o recibida, que se ofrece como espectáculo, se vuelve enseguida palabra robada. Significación de la que soy desposeído porque es significación. El robo es siempre el robo de una palabra o de un texto, de una huella.

J. Derrida, La palabra soplada.

freud-768x512
“Yo no soy en modo alguno partidario de fabricar cosmovisiones. Dejémoslas para los filósofos, quienes, según propia confesión, hallan irrealizable el viaje de la vida sin un Baedeker así, que dé razón de todo. Aceptemos humildemente el desprecio que ellos, desde sus empinados afanes, arrojarán sobre nosotros. Pero como tampoco podemos desmentir nuestro orgullo narcisista, busquemos consuelo en la reflexión de que todas esas «guías de vida» envejecen con rapidez y es justamente nuestro pequeño trabajo, limitado en su miopía, el que hace necesarias sus reediciones; y que, además, aun los más modernos de esos Baedeker son intentos de sustituir el viejo catecismo, tan cómodo y tan perfecto. Bien sabemos cuán poca luz ha podido arrojar hasta ahora la ciencia sobre los enigmas de este mundo; pero todo el barullo de los filósofos no modificará un ápice ese estado de cosas; sólo la paciente prosecución del trabajo que todo lo subordina a una sola exigencia, la certeza, puede producir poco a poco un cambio. Cuando el caminante canta en la oscuridad, desmiente su estado de angustia, mas no por ello ve más claro.”
 
Sigmund Freud. “Inhibición, síntoma y angustia”. Cap. II. (1926)

16e8cb_b4af57aaa4fa43ed8cdc21a857367103.jpg_srz_325_326_85_22_0.50_1.20_0

01. la ‘estructura lógica’ de la contradicción de la izquierda es que, mientras no tenga la fuerza suficiente para cambiarlo de raíz, construye alternativas al sistema dentro del marco del sistema.

02. la ‘estructura lógica’ de la contradicción de la derecha es que, para garantizar la permanencia del sistema, necesita construir gobernabilidad a través de concesiones a las mayorías.

03. cada polo, izquierda o derecha, intenta profundizar la contradicción del otro, en función de generar mejores condiciones para avanzar con su propio proyecto.

04. las divisiones binarias del tipo blanco/negro son simplificaciones de la verdadera lógica del antagonismo, que es el enfrentamiento entre polos que a la vez son contradictorios en sí mismos.

05. la noción de hegemonía muestra, justamente, que no se construyen mayorías *eliminando* por completo al otro término de la polaridad, sino logrando *subsumir* la mayor cantidad de elementos del polo antagónico bajo la propia estrategia, profundizando la contradicción ajena al punto de desarticular su capacidad de contraataque y convirtiendo la propia contradicción en *tensión productiva*, en motor de la expansión del proceso de transformación social.

“desde hace diez o quince años, lo que se manifiesta es la inmensa y proliferante criticabilidad de las cosas, las instituciones, las prácticas, los discursos; una especie de desmenuzamiento general de los suelos, incluso y sobre todo de los más conocidos, sólidos y próximos a nosotros, a nuestro cuerpo, a nuestros gestos de todos los días. Pero, al mismo tiempo que ese desmenuzamiento y esa sorprendente eficacia de las críticas discontinuas y particulares, locales, se descubre en los hechos, por eso mismo, algo que acaso no se había previsto en un principio: lo que podríamos llamar efecto inhibidor propio de las teorías totalitarias, y me refiero, en todo caso, a las teorías envolventes y globales. No digo que esas teorías envolventes y globales no hayan proporcionado y no proporcionen todavía, de una manera bastante constante, instrumentos localmente utilizables: el marxismo y el psicoanálisis están precisamente ahí para demostrarlo. Pero creo que sólo proporcionaron esos instrumentos localmente utilizables con la condición, justamente, de que la unidad teórica del discurso quedara como suspendida o, en todo caso recortada, tironeada, hecha añicos, invertida, desplazada, caricaturizada, representada, teatralizada, etcétera. Sea como fuere, cualquier recuperación en los términos mismos de la totalidad provocó, de hecho, un efecto de frenado. Entonces, primer punto, si ustedes quieren, primer carácter de lo que pasó desde hace quince años: carácter local de la crítica; lo cual no quiere decir, me parece, empirismo obtuso, ingenuo o necio, y tampoco eclecticismo blando, oportunismo, permeabilidad a cualquier empresa teórica, ni ascetismo un poco voluntario, reducido a la mayor magrura teórica posible. Creo que ese carácter esencialmente local de la crítica indica, en realidad, algo que es una especie de producción teórica autónoma, no centralizada, vale decir, que no necesita, para establecer su validez, el visado de un régimen común.”

michel foucault
“(…) hay que defender la sociedad (…)”
curso en el collège de france
clase del 7 de enero de 1976

A %d blogueros les gusta esto: