Archivos para el mes de: junio, 2015

“Las prácticas intelectuales constituyen el bastidor de la política. Porque no es que primero existan intelectuales ni grupos intelectuales, sino que hay ciertos problemas de la política y del conocimiento que al ser identificados, reclaman un tratamiento que inevitablemente exige de la vida intelectual común. Quienes los tratan con esa conciencia son “intelectuales”, no de un modo inmutable y para siempre, ni porque hayan leído a Lukács, a Gramsci o a Carlos Astrada, sino que lo son ante la exigencia de tratar dentro de cierto nivel de conceptualización los nudos de la historia que nos interesan.

(…)

De este modo, no se trata de que hay intelectuales –aisladamente los hay– sino de que todo problema histórico político consistente reclama un tratamiento que no puede dejar de pasar por la cuestión intelectual. Esto es, no puede dejar de ser problematizado y discutido sino se recurre a la historia del problema, a los modos en que apareció en coyunturas similares, a las formulaciones que recibió en ocasiones homólogas, a los supuestos cognoscitivos que visible o invisiblemente lo sustentaron o refutaron. Hay una historia de los problemas, ciertas encrucijadas políticas, económicas o de la existencia social colectiva, que en su trasfondo íntimo tienen la naturaleza de ser parte de una configuración teórica que es recurrente y permanece encubierta. No es necesario que ante ella se haga presente el clásico intelectual “develador de enmascaramientos” sino que cualquier espíritu avizor puede desentrañar las armazones enmascaradas de lo real detrás de lo real. En verdad, vivimos una situación donde el interés por la política se expresa en una división entre los más o los menos predispuestos a despejar las superficies litúrgicas visibles, respecto de los tejidos históricos de fondo, aparentemente inescrutables.”

horacio gonzález
la cuestión intelectual

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gramsci_alesLas ideas son grandes en cuanto son realizables, o sea, en cuanto aclaran una relación real inmanente a la situación, y la aclaran en cuanto muestran concretamente el proceso de actos a través de los cuales una voluntad colectiva organizada da a luz esa relación (la crea ) o, una vez manifiesta, la destruye y la sustituye. Los grandes proyectistas charlatanes son charlatanes precisamente porque no saben ver los vínculos de la “gran idea” lanzada con la realidad concreta, no saben establecer el proceso real de actuación. El estadista de categoría intuye simultáneamente la idea y el proceso real de actuación: redacta el proyecto junto con el “reglamento” para la ejecución. El proyectista charlatán procede tentando y volviendo a probar: son las “idas y venidas” de la fábula. ¿Qué quiere decir “conceptualmente” que hay que añadir al proyecto un reglamento? Quiere decir que el proyecto tiene que ser comprendido por todo elemento activo, de tal modo que vea cuál tiene que ser su tarea en la realización y actuación: que el proyecto, al sugerir un acto, permita prever sus consecuencias positivas y negativas, de adhesión y de reacción, y contenga en sí mismo las respuestas a esas adhesiones y reacciones, ofreciendo, en suma, un campo de organización. Este es un aspecto de la unidad de la teoría y la práctica.

Corolario: todo gran político tiene que ser necesariamente también un gran administrador, todo gran estratega un gran táctico, todo gran doctrinario un gran organizador. Este puede ser incluso un criterio de valoración: se juzga al teórico, al productor de planes, por sus cualidades de administrador, y administrar significa prever los actos y las operaciones, incluso los “moleculares” (y los más complejos también, claro está) necesarios para la realización del plan.

Como es natural, también es verdad la recíproca: hay que saber subir desde el acto necesario hasta el principio correspondiente. Críticamente es ese proceso de suma importancia. Se juzga por lo que se hace, no por lo que se dice. Constituciones estatales, leyes, reglamentos: son los reglamentos, o incluso su aplicación (que se hace mediante circulares), los que indican la real estructura política y jurídica de un país y de un Estado. (Cuaderno XXVIII)

Antonio Gramsci
Cuadernos de 1929 a 1931

Ulm_17-18

ulm 17/18 (Jun 1966)

ulm fue una publicación cuatrimestral de HfG, la escuela de diseño europea más influyente surgida después de la Bauhaus. Se editó entre 1958 y 1968.

la colección completa en pdf puede descargase aquí

remezcla alternativa del tema pensar lento de pol nada.

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la canción original puede escucharse aquí

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