El matemático Ta trazó una figura muy irregular e invitó a sus alumnos a calcular su superficie. Los alumnos dividieron la figura en triángulos, rectángulos, círculos y otras figuras de superficie calculable; pero ninguno pudo obtener la superficie con exactitud. Entonces el maestro Ta tomó una tijera, recortó la figura, la colocó sobre uno de los platillos de una balanza, la pesó y colocó sobre el otro platillo un rectángulo fácilmente calculable. Luego fue recortando el rectángulo hasta que los platillos se equilibraron. Me-ti lo calificó de dialéctico, porque —a diferencia de sus alumnos, que sólo comparaban figura con figura— había considerado la figura a calcular como un trozo de papel con un peso (y de esa manera había resuelto el problema como un problema real, sin tener en cuenta las reglas).

Bertolt Brecht
Me-ti. El libro de las mutaciones.
1936(?)

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