Archivos para el mes de: agosto, 2013
de la dispersión a la segunda fluidez
seminario/taller

de la dispersión

a la segunda fluidez

Estado, Mercado y Autoorganización en las condiciones contemporáneas
Taller a cargo de Pablo Hupert y Franco Ingrassia
a dictarse en tres sábados (31 de agosto, 14 y 28 de septiembre, de 10 a 13hs) en la facultad libre de rosario 9 de julio 1122
>>> la propuesta
El asunto es cómo habitamos situaciones, o cómo las percibimos.
Hasta hace no demasiado tiempo, nos movíamos en situaciones que considerábamos saturadas de ordenamientos. Nuestra percepción de las mismas se apoyaba en la idea del predominio de la consistencia sobre la inconsistencia, de la estabilidad sobre la inestabilidad.
Las principales corrientes del pensamiento crítico del siglo XX se constituyeron bajo condiciones históricas determinadas (un capitalismo sostenido en el desarrollo industrial, una sociedad estructurada mediante dispositivos institucionales, un Estado-Nación articulador de dichas instancias institucionales de socialización, un mercado regulado por una legalidad estatal). Bajo estas condiciones, el pensamiento crítico desplegó sus estrategias, basadas en la ruptura de las estabilizaciones instauradas por las prácticas dominantes, que eran prácticas de fijación.
Pero este sistema de condiciones atraviesa su crisis y su desarticulación durante el último cuarto del siglo pasado. Neoliberalismo, posmodernismo, modernidad líquida, era de la información, posfordismo, globalización son algunos de los términos que intentan dar cuenta de este cambio de época en diversas esferas de la experiencia humana. Nos enfrentamos con un cambio de condiciones: la primacía de la estabilidad sobre la inestabilidad se revierte en la primacía de la inestabilidad sobre la estabilidad. Empleos precarios, relaciones amorosas inciertas, saturación de estímulos estéticos, incertidumbre de los mercados, crisis generalizada de todas las instituciones modernas (sanitarias, educativas, judiciales, culturales, representativas, etc). Llamamos hipótesis de la dispersión al conjunto de ideas y conceptos que intentan pensar este pasaje de la configuración sólida (y su crítica) a la desconfiguración fluida (y sus alternativas).
Sin embargo, en medio de una aceleración inaudita, la dinámica histórica prosigue, abriendo nuevos horizontes. Los momentos de crisis abren paso a procesos de recomposición bajo estas nuevas condiciones. Y nuevas operaciones son desarrolladas desde los más diversos ámbitos (el Estado, el mercado, los medios de comunicación, los movimientos sociales, etc) para constituir nuevas composiciones de lo social. A pesar de la natural inclinación a tomarlas como restauraciones de las formas institucionales sólidas, proponemos pensar que estas operaciones cohesivas producen sus articulaciones asumiendo a la precariedad, la inestabilidad y la incertidumbre no ya como anomalías a revertir sino como el medio mismo en el que las experiencias se desarrollan. Llamamos segunda fluidez al conjunto de ideas y conceptos que intentan pensar estas operaciones que constituyen vínculos (políticos, sociales, económicos, culturales, etc) en condiciones de dispersión.
El presente seminario/taller constituye, por un lado, una introducción a las alteraciones del campo social (y a las lógicas con las cuales pensamos dicho campo) que este cambio de condiciones históricas implica. Y se propone, a la vez, como un espacio de investigación sobre las prácticas y los horizontes epocales de la segunda fluidez.
>>> cronograma
trabajaremos durante tres encuentros, de frecuencia quincenal, los días sábados de 10 a 13hs:
1er. encuentro 31/08: Nuestra época. De la solidez a la dispersión, de la dispersión a la segunda fluidez.
2do. encuentro 14/09: Repensando el Estado y el mercado
3er. encuentro 28/09: Autoorganización: los proyectos colectivos en las condiciones contemporáneas.
>>> metodología
Las reuniones se organizarán en una fase expositiva, en la cual se presentarán determinadas hipótesis y conceptos; y una segunda fase de elaboración, en la cual se intentará ligar los elementos teóricos presentados con experiencias vividas por los asistentes al seminario, en función de mostrar los aportes posibles de lo expuesto en la producción de pensamiento concreto al interior de situaciones contemporáneas de diverso tipo.
>>> acerca de los dictantes
Pablo Hupert (Buenos Aires, 1972). Es historiador, ensayista, docente. Obtuvo el primer premio y publicación en el Concurso de Ensayo AMIA 2004 “Qué significa ser judío hoy”. Escribió con Ignacio Lewkowicz y Andrés Pezzola un libro que permanece inédito, La Toma. Agotamiento y fundación de la universidad pública. Coordina grupos de estudio y elaboración, escribe y ha publicado diversos artículos en medios gráficos y digitales, así como capítulos de diferentes libros. Mantiene una profusa actividad de escritura que publica en www.pablohupert.com.ar. Ha publicado los libros El Estado posnacional. Más allá de kirchnerismo y antikirchnerismo (Pie de los Hechos, Bs. As., 2011) y El bienestar en la cultura y otras composiciones precarias (Pie de los Hechos, Bs. As., 2012). Se halla en prensa Judaísmo líquido, a publicarse por Biblos.
Franco Ingrassia (Rosario, 1976). Realizó una Maestría en Investigación Participativa en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Ha dictado seminarios como docente invitado en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Sostiene una práctica clínica en instituciones públicas y en su consultorio. Integra el Laboratorio de Análisis Institucional de Rosario. Ha publicado diversos artículos en revistas como El Rodaballo y Campo Grupal (Argentina), Mute (Inglaterra), El viejo topo (España) y Derive Approdi (Italia). Coordinó y publicó Estéticas de la dispersión, Beatriz Viterbo, Rosario, 2013 y La socialidad. Hekht, Buenos Aires, 2013.
>>> bibliografía
Bauman, Zygmunt, Amor líquido: acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. Fondo de cultura económica, México, 2005.
Berardi, Franco, Generación Post-alfa. Patologías e imaginarios en el semiocapitalismo, Tinta Limón, Buenos Aires, 2007.
Hupert, Pablo, El bienestar en la cultura y otras composiciones precarias. Sondeos en la segunda fluidez. Pie de los hechos, Buenos Aires, 2012.
Hupert, Pablo, El Estado posnacional. Más allá de kirchnerismo y antikirchnerismo, Pie de los Hechos, Bs. As., 2011.
Ingrassia, Franco (comp.), Estéticas de la dispersión, Beatriz Viterbo, Rosario, 2013.
Ingrassia, Franco, La socialidad. Hekht, Buenos Aires, 2013.
Lewkowicz, Ignacio, Pensar sin Estado. La subjetividad en la era de la fluidez. Paidós, 2004.
Lewkowicz, Ignacio, Cantarelli, Mariana, Del fragmento a la situación. Altamira, 2003.
Lewkowicz, Ignacio, Campagno, Marcelo, La historia sin objeto 2, Tinta Limón, 2007.
López Petit, Santiago, La movilización global. Breve tratado para atacar la realidad. Tinta Limón, Buenos Aires, 2009.
>>> para más información, consultas e inscripciones
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expresión y representación[En una coyuntura en la que más de una organización nacida en la estela abierta por el 2001 está ensayando, de modos diversos, algún tipo de participación electoral, viene bien releer algunas de estas ideas publicadas a meses del 19y20]

  • Postulamos que por debajo de las relaciones de representación –clásicas de la subjetividad política– trabaja una dimensión expresiva.
  • Comencemos por enunciar que la representación trabaja a partir de –y sobre– subjetividades instituidas –y que ella misma instituye–.
  • El cuerpo representado no se constituye al margen de la relación de representación sino que, como afirma Ernesto Laclau, el representante clausura –constituyendo– el cuerpo representado por medio de la relación de representación.
  • Las sociedades de mercado son sociedades de la representación. La relación misma de representación lo invade todo, a la vez que separa al máximo al representante del representado. Las categorías fundamentales de estas sociedades de la representación son las de “consenso”, “opinión”, “articulación”, “redes explícitas”, “comunicación”  y  “acuerdo”. Se tra­ tan, todas, de categorías de la separación, del capitalismo. Son sociedades en las que domina la imagen, el fragmento, el consumo, el individuo. En ellas, la forma de enlace entre las personas se realiza por medio de la construcción de una imagen que nos muestra y hace aparecer “unido” lo que continúa existiendo de manera “separada”, como dice Debord.
  • Mientras la representación instituye un ámbito representativo, comunicacional, que totaliza un mundo de la separación para, una vez allí, preocuparse por la forma de presentar una unidad entre lo separado, la expresión piensa en una operación de dos tiempos. Por un lado, trabaja a partir de la sustracción del tiempo único del mundo global, representativo y comunicativo y, en segundo lugar, trabaja en términos de composición, de la constitución de un tiempo, de formas y de un espacio autónomo para desplegar la existencia.
  • cada experiencia, cada situación, es de una singularidad radical. Lo que de ninguna manera niega que este múltiple trabaja, cada cual a su forma, los problemas del sentido de una época. Para decirlo una vez más: la expresión es expresión de un conjunto de problemas que cada quien asume a su manera. Esa problemática común sólo existe en situación.
  • La lógica de la expresión no es otra cosa que la posibilidad de pensar en inmanencia lo que de universal existe en cada situación
  • en situación, se logran formas muy concretas de producción de discursos que, refiriéndose a sí mismos –y por tanto cuestionando el discurso que la norma dominantes dice de ellos–  logran hablar a todo el mundo.
  • Aquel supuesto fundamental de la subjetividad política, que dice que el hombre se ha separado del mundo para comprenderlo y controlarlo, se ve seriamente cuestionado. Ya no se vive así. No se trata del hombre frente a la historia, tratando de determinar su sentido, sino de una integración del hombre concreto en su situación,  una forma situacional de habitar el mundo y preguntarse sobre las posibilidades que de allí se abren.
  • El nuevo protagonismo logra hablar a todos sin trascender nunca los límites de su situación. Lo que lo distingue de la ideología de la comunicación.
  • La lógica de la expresión nos permite, entonces, argumentar que “lo que pasa” –la lucha por la justicia– “pasa también por lo político”. Este “también” es la clave, el carácter múltiple de la expresión. Lo que pasa al nivel de los obstáculos del sentido, de la existencia, se expresa en el arte, la política, etcétera. Lo que se plantea es una distinción de estatus entre lo que se expresa, el medio de la expresión y lo expresado.
  • Efectivamente, siguiendo una “lógica de la expresión” –como decía Deleuze– podemos ver cómo la política –la lucha por la justicia– se expre­sa de múltiples maneras. Uno de esos “medios de expresión” es, claro, “lo político”. Y lo expresado existe como una multiplicidad de experiencias y de formas de protagonismo social. Así, toda época signada por una ruptura –epistemológica y de sentidos– produce nuevas formas de significar sus prácticas, nuevos saberes y conceptos y nuevas formas de intervención en cada una de las instancias de la existencia.
  • la “crisis de la política”, alumbrada desde este punto de vista, está lejos de ser definitiva o eterna. Si lo que venimos afirmando no es demasiado lejano de lo que en realidad sucede, podríamos afirmar entonces, que “lo político”, como ámbito expresivo, se irá adecuando a partir del desarrollo de aquello que se expresa a través suyo.
  • Lo que la subjetividad política tiende a negar es ese carácter de múltiple entre múltiples de lo político –es  decir, de “también” y  de “junto a otros”–. ¿Qué afirma esta ilusión política? Que “lo político”, que extrae su consistencia a partir de su carácter expresivo, podría negar –olvidar– este carácter para afirmarse en sus propias premisas, adquiriendo una consistencia propia y, de alguna forma, una eficacia propia. La ilusión política es lo que viene a afirmar que la política no está determinada –en su carácter expresivo– sino que es ella misma “determinante”. Así, “lo político” –el Estado– sería lo que la cabeza –la conciencia– es al cuerpo: el pensamiento que anima y organiza a las partes físicas, extensas. Lo que proporciona sentidos, tareas, funciones. La política como lo que coordina y articula los fragmentos de otro modo dispersos de lo social. De una u otra forma, la política sería el lugar de mando, el sitio del conductor, y también del filósofo.9 Hacer política ya no sería preguntarse qué hacer con “lo que pasa”, sino cómo hacer que pase lo que deseamos, a partir de controlar lo que pasa a ser lo importante: los “asuntos del poder”.

[todas las citas extraídas de Colectivo Situaciones. “19y20. Apuntes para el nuevo protagonismo social”. Ediciones De mano en mano. Buenos Aires. 2002]

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