Archivos para el mes de: julio, 2011

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espacios urbanos comunes

primer encuentro del Laboratorio del Procomún de Rosario

Viernes 29 de julio 19.30hs

en la Central Rebelde de Giros (Avellaneda 1285. Rosario. Argentina) 

 

Iniciamos las actividades del Laboratorio del Procomún Rosario con una conversación abierta sobre los espacios urbanos comunes.

Invitamos a esta conversación a integrantes del Instituto para la Ciudad Futura del Movimiento Giros de nuestra ciudad y a participantes del Observatorio Metropolitano de Madrid.

Para Giros, la Ciudad Futura aparece como imagen que afirma la apuesta por la producción de territorios urbanos autogobernados, “donde la dinámica de la vida misma esté dada por quienes habitan y producen esos territorios”.

El Observatorio Metropolitano se propone, por su parte, generar procesos de trabajo conjunto entre militantes e investigadores para desplegar una reflexión multidisciplinar sobre los procesos de transformación metropolitanos que permita comenzar a construir respuestas a preguntas como esta: “¿Qué política es posible en un espacio que se empeña en presentarse con tan enmarañada complejidad?”

Desde el Laboratorio del Procomún de Rosario consideramos que un diálogo entre ambas experiencias, abierto a quien quiera sumarse a la conversación, tiene posibilidades de constituir una ocasión de elaboración colectiva y experimental en torno a la posible emergencia de “urbanismos postestatales”: dinámicas mercantiles y experiencias de autoorganización que, en el marco de un debilitamiento tendencial del poder estatal, despliegan de modo conflictivo, asimétrico y antagonista, procesos de reconfiguración de los espacios urbanos donde se juega la posibilidad de que la esfera pública tenga lugar.

Esperamos entonces a todo aquel que se sienta convocado a esta conversación a acercarse el viernes 29 de julio a las 19.30hs a Avellaneda 1285 (Rosario), dirección de la Central Rebelde del Movimiento Giros, que solidariamente se ha ofrecido como anfitrión de este primer encuentro.

   

>>> sobre la Ciudad Futura [Movimiento Giros] (Rosario)

 

Ciudad Futura es, desde el comienzo, la invitación al ejercicio de impugnar una realidad heredada y autoafirmarse en una propuesta superadora.

 

Impugnar la ciudad donde la tierra se concentra en pocas manos. Donde el poder privado impone la perversidad de su lógica creando espacios destinados a impedir cualquier tipo de relación que no se base en valores puramente mercantiles. La ciudad fragmentada.

Y autoafirmarse en el convencimiento de que se pueden generar territorios libres. Territorios autogobernados, donde la dinámica de la vida misma esté dada por quienes habitan y producen esos territorios. La Ciudad Futura.

 

Así, ciudad futura aparece como una causa común para las ciudades. Como una bandera de lucha para todos aquellos que vimos una ciudad vieja, que debía cambiar profundamente, revolucionarse. Para los que creemos que las ciudades tienen que levantarse. Levantarse y romper con la idea que indica, por izquierda, que la suerte de nuestras ciudades depende únicamente de los vaivenes políticos y económicos Nacionales. Y romper también con la idea que indica, por derecha, que las ciudades están condenadas a gestionar de la manera más eficiente posible el alumbrado, el barrido y la limpieza. La ciudad es mucho más que eso. Y la ciudad Futura está destinada a ser la demostración práctica de que eso es así.

 

Ciudad Futura es entonces, el nombre que un movimiento urbano le puso al anhelo de victoria en su territorio específico. Así como los movimientos campesinos entregan todos sus esfuerzos a la construcción de un mundo donde la reforma agraria se erija como valor fundamental, los movimientos urbanos debemos poder nombrar nuestras victorias. Debemos y tenemos que generar una bandera, una causa común por la cual luchan las ciudades.

 

Ciudad Futura es eso. Es ese hacia dónde vamos. Es el segundo nombre de la revolución en las ciudades.

 

http://www.girosrosario.org/CF2011/ciudadfutura.html

 

>>> sobre el Observatorio Metropolitano (Madrid). Reflexión multidisciplinar sobre los fenómenos de transformación de las metrópolis contemporáneas 

 

Quienquiera que viva en esta ciudad puede experimentar una sensación casi universalmente compartida por todos sus «paisanos»: Madrid cambia demasiado rápido como para cogerle el pulso. A su tradicional falta de memoria (quizás haya pocas ciudades menos “tradicionales”) se le ha unido la velocidad de unos cambios que se acusan de forma excesiva.

 

Precisamente en torno a esta sensación arrancó el encuentro de un grupo de militantes e investigadores reunidos, en principio, en torno a algunas preguntas, muy simples de pronunciar, si bien francamente difíciles de responder: ¿qué tipo de ciudad habitamos? ¿Por qué resulta tan difícil entenderla? ¿Qué política es posible en un espacio que se empeña en presentarse con tan enmarañada complejidad? Como en tantas otras ocasiones, a falta de conclusiones sencillas, se decidió concretar estos interrogantes en un programa de investigación.

 

Así nació hace más de dos años el Observatorio Metropolitano, un proyecto que reúne a diversos colectivos multidisciplinares en un espacio de reflexión sobre los fenómenos de transformación que caracterizan hoy a las metrópolis contemporáneas partiendo del caso de Madrid, con la intención de elaborar investigaciones militantes que aportasen el conocimiento y las herramientas políticas necesarias con las que enfrentarse a esos procesos de cambio. Construir un espacio de comunicación entre militantes, técnicos, e interesados, y sobre todo entre pequeños proyectos (o embriones de proyectos) de investigación militante que se dan ya en la ciudad y en los movimientos sociales.

 

http://www.observatoriometropolitano.org

>>> sobre el Laboratorio del Procomún de Rosario

El laboratorio del procomún de rosario es un proyecto que se propone investigar, analizar, visibilizar, defender y estimular el desarrollo de la “esfera pública no-estatal”: todos aquellos aspectos de la vida colectiva que eluden, resisten o insisten más allá de la mercantilización y de la estatalización de la existencia. La cultura libre, las más diversas experiencias de autoorganización (social, económica, política, pedagógica, cultural, comunicacional, etc) y la defensa de los bienes comunes y los recursos compartidos se encuentran en el centro de esta apuesta.

Durante lo que queda del 2011 nos proponemos organizar una serie de encuentros abiertos, conversaciones entre diferentes colectivos y personas que compartan de modos diversos esta apuesta.

El laboratorio del procomún rosario funciona de manera independiente pero articulada con iniciativas similares de otras ciudades del mundo como el Laboratorio del Procomún de Madrid y el Laboratorio del Procomún México.

dirección de contacto: laboratorioprocomunrosario [arroba] gmail.com

>>> ¿Qué significa “procomún”?

 

Como dice Antonio Lafuente, “es una nueva manera de expresar una idea muy antigua: que algunos bienes pertenecen a todos, y que forman una constelación de recursos que debe ser activamente protegida y gestionada por el bien común. El procomún lo forman las cosas que heredamos y creamos conjuntamente y que esperamos legar a las generaciones futuras.”

aquí van algunos enlaces para quien quiera seguir explorando las múltiples derivaciones de la hipótesis de la dispersión:

> http://pensarenladispersion.wordpress.com/

este blog reune materiales preparatorios y producidos a partir de los encuentros realizados en diciembre del 2010 en el marco de una residencia de producción teórica en el centro cultural El Matadero de Madrid

> http://esteticasdeladispersion.blogspot.com/

blog que forma parte del proyecto estéticas de la dispersión

> http://audiodelica.posterous.com/

mi propio blog

> http://www.pablohupert.com.ar/

sitio de Pablo Hupert, uno de los más interesantes reelaboradores actuales de la hipótesis de la dispersión 

> http://www.estudiolwz.com.ar/

sitio de estrategias de pensamiento que formaba parte de la actividad de Ignacio Lewkowicz (1961-2004)

Dg2

  

01. [1980]

 

Tengo cuatro años de edad. Voy al jardín de infantes del Normal 2. En los recorridos nos topamos con esa presencia insidiosa. Hay muchas cosas que no entiendo. Pregunto por las vallas que nos obligan a cruzar de vereda, desviándonos de nuestro camino. “Es porque tienen miedo”, dice mi madre. Tres años después vendrán más explicaciones. Pero, por ahora, permanece la imagen oscura del paso prohibido. Del miedo en la calle. Del sitio fantasmal donde el horror se enmascara como decisión administrativa. 

 

02. [2000]

 

Es 24 de marzo. El punto de partida de la marcha es la Plaza San Martín. El primer movimiento entonces es hacia esa esquina. Para denunciar lo que allí, hace más de veinte años, todavía tenía lugar. Siento algo de impotencia en la denuncia. Pero también una persistencia. Ahí seguiríamos estando, año a año, para contrastar la dinámica de consumo instalada bajo una palabra que jugaba con una homofonía horrible pero en la que cierta dimensión de la verdad retornaba: el nombre propio de un millonario norteamericano que apoyó los terrorismos de Estado latinoamericanos. Ese bar me resulta casi inconcebible. O, más precisamente, lo que me resulta inconcebible es el grado de olvido necesario para que alguien se constituya como consumidor en ese espacio. 

 

03. [2009]

 

Hay una reunión con algunos compañeros de la primaria. Dos de ellos me piden que los pase a buscar. Me avisan que van a estar ahí, en ese lugar. Uno está viviendo afuera. Vino por algunas semanas. Les podría decir que me esperen afuera o quedar en otra parte. Pero decido ir, entrar por primera vez, “ver por dentro esa monstruosidad”. Las últimas cuadras las hago con la mente en blanco. El interior se me aparece como un campo libidinal compuesto por miradas, gestos y movimientos. Me viene a la mente una deformación del poema de Perlongher: “sobre esa trama de procacidades, hay cadáveres”. Apuro a mis amigos con una excusa cualquiera. Lo que desde el exterior me resultaba inconcebible, desde el interior devino asfixiante.

 

04. [2010]

 

Ingreso a la finalmente inaugurada nueva sede del Museo de la Memoria. Vengo, en cierto sentido, preparado. El día anterior pude conversar con su director. Tengo en mente la definición de este lugar como “un espacio para recordar la fragilidad de la condición humana”. De modo amable me invitan a recorrerlo. Me encuentro con experiencias de lectura, con la organización de una temporalidad, con espacios abiertos y representaciones recombinantes, con la intensidad del cruce entre devenires singulares e historias colectivas. Siento como si las imágenes, las palabras, los sonidos y los objetos estuviesen componiendo un entorno de acceso a la ausencia, un régimen de lo sensible que permita hacer la experiencia de la relación con un vacío. Y si bien hace tiempo que aprendí que la memoria activa es un trabajo infinito de reelaboración construido a partir de un núcleo insimbolizable, no me resulta fácil sostenerme en el recorrido. Una extraña idea de intimidad hace que pregunte poco, por no querer que se escuche mi voz quebrada. Es la fragilidad común la encuentra escenario de exposición en estas configuraciones estéticas. Y es en ella que estas configuraciones hallan su invaluable punto de anclaje: no en un sentido establecido sino en un territorio de significación. En un espacio, que las mismas obras hacen posible, para que singular y colectivamente podamos construir las implicancias actuales de la presencia de tantas ausencias.

 

Franco Ingrassia

Diciembre de 2010

 

[publicado en el ANUARIO. Registro de acciones artísticas, Rosario 2010. http://www.elanuarioarte.com.ar/ ]

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