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csa tabacalera [madrid]

Un “momento” no es simplemente un punto que se desvanece en el curso del tiempo. También es un momentum, un desplazamiento de los equilibros y la instauración de otro curso del tiempo. Un “momento” comunista es una nueva configuración de lo que significa “común”: una reconfiguración del univeso de los posibles. No es sólo un tiempo de libre circulación de partículas inconexas. Los momentos comunistas han demostrado más capacidad de organización que la rutina burocrática. Pero es cierto que esta organización ha sido de desorden respecto de la distribución “normal” de los cargos, las funciones y las identidades. Si el comunismo es pensable para nosotros, es como la tradición creada por esos momentos, famosos u oscuros, en donde los simples trabajadores, hombres y mujeres comunes demostraron su capacidad para luchar por sus derechos y los derechos de todos, para hacer funcionar fábricas, empresas, administraciones, escuelas o ejércitos colectivizando el poder de la igualdad de todos con todos. Si algo merece ser reconstruido en esta insignia, es una forma de temporalidad que singularice la conexión de estos momentos.

[Jaques Rancière. Momentos políticos. 2010]
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