Archivos para el mes de: mayo, 2010

kim cascone / octubre de 1999

 

“Ordinariamente estoy concentrado en los “objetos”, las palabras que están en la página. Pero últimamente noto que éstas están siempre situadas dentro de lo que comienza a aparecérseme como un campo de expansión, que usualmente es el fondo a partir del cual estos “objetos” sobresalen. A partir de un acto de atención puedo centrarme en el campo en tanto campo, y en el caso de la visión rápidamente comienzo a discernir que el campo tiene una especie de límite o borde, un horizonte. Este horizonte siempre tiende a “escapar” de mí cuando trato de llegar a él; se “repliega” siempre en el margen extremo del campo visual, reteniendo cierto carácter esencial enigmático.” 

 

“Listening and Voice”, Don Ihde.

 

 

verdes bits trabajando furiosamente

desde el microcosmos de los dígitos binarios hoy podemos construir cualquier tipo de objetos sónicos y con algo de ejercitación matemática avanzada podemos crear modelos de cualquier tipo de comportamiento representado por números… podemos crear un archivo sonoro lleno de pequeños fragmentos sonoros simulando el comportamiento del titilar de las estrellas, moviéndose a través del espacio acústico tridimensional del oyente según la órbita de Neptuno, enviando luego la información de audio a través de un modelador de onda estructurado a partir de los intercambios de la bolsa de valores del mes pasado. Los números son el combustible en el motor de la unidad central de proceso…

periférico/efemérico

cuando reducimos la escala, los números se vuelven invisibles y el reconocimiento sensorial sobrepasa al reconocimiento teórico… este es el modo en que funciona la alquimia del audio digital: la matemática es embebida en el algoritmo y es ocultada de la experiencia del usuario a través de varios niveles de abstracción, manteniéndolo seguramente distanciado de los procesos internos…

 

señal-centrismo  

pero aún así, este distanciamiento del microcosmos de los números revela no más que lo que la matemática ha creado: objetos sónicos que exhiben ciertos tipos de comportamientos, por ejemplo, señales… un objeto sónico puede ser definido por sus partes en movimiento más pequeñas: su existencia en el tiempo, su arquitectura espectral, las tasas de decaimiento de sus ondas senoidales, etc. Pero nunca por lo que funciona como su fondo, o por los artefactos “expulsados” por el objeto sónico. El sonido nunca es descripto en lo ausente, faltante o desestimado: el espacio negativo… la mayor parte del residuo digital es eliminado con reductores de ruido, compresores multi-banda, filtros y compuertas … pero hoy nos hallamos inmersos en la nueva ola del audio digital… existen nuevas herramientas que son capaces de explorar tanto la señal como lo que se encuentra detrás de ella… se hace posible descender a la “zona abisal” del umbral de ruido y usar lo que encontramos como material exploratorio…

 

interfaz de usuario modificable

cualquier selección de algoritmos puede ser modificada para transferir información en un espacio informacional fluido… mapeando sin esfuerzo de una dimensión matemática a otra… bits deslizándose, saltando, entrechocándose, friccionándose entre sí, emitiendo paquetes de energía que irradian hacia el espacio corporal… la caótica multitud de bits exceden la barrera de velocidad, derramándose en la vasta red constituida por otras máquinas de pensamiento… ya no estamos solos en nuestro espacio informacional, estamos conectados en tiempo real a múltiples niveles de información dentro de los cuales podemos navegar fácilmente con poco más que algunos movimientos y clicks del mouse… esta conexión al espacio informacional ha esparcido muchos virus conceptuales que hay infectado otros espacios corporales… nuestra interfaz de usuario es un organismo informático a partir de las cuales nuestro aparato psíquico deviene una terminal dentro de la red…

el resultado es que nuestra concentración se ha fragmentado y está demasiado ocupada en múltiples tareas (“multitasking”) (el término podría ser síndrome de déficit atencional), siguiendo el flujo informacional no-lineal a través de su ruta primordial…

el significado numérico de los fragmentos de audio son trasmitidos hacia arriba a través de múltiples niveles de abstracción, hacia los conversores hardware, hacia los parlantes, hasta el aparato sensorial de los usuarios… que pueden participar en la producción de significaciones porque en el espacio no-linear (mental) él o ella crean sentido a partir del movimiento… movimiento entre estructuras, géneros, capas… movimiento nómade… el sentido es un efecto colateral del movimiento.

 

centro focal  

más allá de nuestro centro focal existe una zona que es definida como fondo, ausencia, un horizonte de silencio… invisible por más que  intentemos centrar nuestra atención en él… esta ausencia nos atraviesa, nos envuelve y nos elude al mismo tiempo… en nuestro mundo “señalo-céntrico” este fondo generalmente permanecía más allá de nuestro horizonte sensorial… es ahí donde la música “post-digital” reside…

 

esfera informacional

los procedimientos “post-digitales” de elaboración musical han constituyen una deconstrucción digital del audio a través de la manipulación de su materia prima: el espacio de los objetos sónicos , como la mayoría de los espacios, contiene información residual… sólo recientemente hemos empezado a tener en cuenta estos elementos… la inseminación del umbral de ruido constituye el intento alquimista actual: la transformación de los fragmentos residuales en atmósferas….

 

“la electricidad es información total”

Marshal McLuhan

 

residual y deconstruido

la actual elaboración de materiales post-digitales se ha convertido en un proceso de substracción de información (léase: señal) hasta que no queda nada salvo una capa residual… la producción de esta música post-digital a partir de esta capa tiene lugar con poco más que una computadora personal barata y un conjunto de herramientas de procesamiento digital (DSP) cuidadosamente elegidas… estas herramientas permiten a los compositores deconstruir diferentes tipos de archivos, explorando las posibilidades sónicas de un archivo de photoshop que contiene la imagen de una flor, investigando archivos de texto en búsqueda de fragmentos sonoros coherentes, usando software de reducción de ruido para analizar y procesar audio de maneras que sus diseñadores nunca concibieron.

La generación “post-digital” ha penetrado en las torres de marfil académicas, se ha apropiado de sus herramientas y ha inyectado nueva significación estética en la información tecnológica… lo que está produciendo una nueva modulación de las fronteras y una desmitologización de las barreras que distancian al artista del microcosmos digital..

“No puede haber ninguna revolución en la música,

excepto en el contexto de la sociedad informativa como totalidad.

El sabotaje es la única cosa que queda para presentar una actitud crítica”

 

Markus Popp

 

Decir que la música electrónica alemana siempre se ha ubicado a la vanguardia internacional no es algo novedoso, pero resaltar la ductilidad y originalidad de sus ideas deviene, por lo menos, una cita obligada. En la primera instancia, Kraftwerk no sólo entregó al techno una forma, sino que resolvió el problema de su cotidianeidad (Autobahn, “Ohm, Sweet Ohm”, Trans-Europe Express). Después, mientras algunos grupos ingleses planificaban un discurso artie de la alienación (Throbbing Gristle, Cabaret Voltaire) y otros se centraban en el proceso de consumo (Soft Cell, Human League), la propuesta de los grupos alemanes resultó ser de un carácter mucho más desenfadado, resuelto a experimentar con cualquier clase de material (para comprobarlo, basta con escuchar el humor irreverente del primer Der Plan, o al granadino Gaby Delgado -DAF- cantando en castellano “Y la gracia” encima de lacerantes ritmos programados).

Se me ocurre que la aparición del grupo alemán Oval puede provocar un grado similar de comparaciones en el contexto musical contemporáneo. En momentos en que la tecnología se ha incorporado como un aspecto esencial de la vida cotidiana, daría la impresión de que binomios ingleses como Black Dog , Autechre y FSOL componen música con el mismo placer con que se sientan a encender su MODEM o COREL DRAW; para ellos, la electrónica forma parte constitutiva de un todo absorbente donde -acorde a Hebert Marcuse en su One-Dimensional Man- se funden indistintamente el arte, el trabajo uy el placer. La música de Oval, en cambio, permite disfrutar del déficit de esa integración; superando la íntima relación proteica entre monitor y apéndice nasal, se convierten en el primer grupo auto-conciente de la era digital.

 

“La música es un buen medio para transportar nuestras ideas.

Nos gusta tener nuestro material para poder penetrar dentro

de un discurso digital en el que podamos

intercambiar opiniones y puntos de vista.”

 

Markus Popp

 

Tras un disco con canciones armadas de retazos tecnológicos -Wohnton (1993)- en sonde se advierten las huellas del Der Plan de Pyrolator, el trío Markus Popp – Sebastian Oschatz – Frank Metzger halla su definitiva fórmula con Systemisch (1994): insertando la imprevisivilidad y la incongruencia sonora sobre un contexto básicamente uniforme, logran alejar el interés por su trabajo hasta un área completamente extra-musical. Al escuchar atentamente “Do While” (la suite electrónica de 94 Diskont) o la totalidad de Systemisch (con títulos tan referenciales como “Compact Disc” o “The Politics Of Digital Audio”) resulta claro que todo el arsenal de recursos con que modelan su música (sonidos de CDs tildados, o pintados, o skipping, etc.) trata de atraer la atención del oyente hacia el acto de reproducción musical (hacia su medio de escuchar música), de recordarle que en lugar de sus primitivos aparatos automáticos -pasivos- hoy se ubica un aparato reproductor digital; programable, pero con motivaciones propias (y en este sentido, la función  random es una clara respuesta de esa desapercibida capacidad volitiva). Un paso mas allá, Oval expande la tecnología como campo auto-referencial para su música.

¿Meta-lenguaje de la electrónica?: no, un lenguaje articulado por d efectos de la electrónica.

 

El trío alemán alerta sobre la voluntad de la máquinas pero -dado que comunica a través de sus fallas- también nos pone al tanto de su imperfección. Porque el sonido de Oval empieza y termina en un CD tildado.

 

Jorge Luis Fernández

(Extraído del nº 10 de la revista Esculpiendo Milagros, Bs As, enero-febrero 1996)

padre gasista
obrero desempleado
se hace nómade
reinventa su trabajo

hijo
empleado en sistemas
comparte temas en soulseek
para escuchar
junto a sus hermanxs

multiplicando formas de luchar
multiplicando formas de trabajar
multiplicando formas de compartir
multiplicando formas de existir

 

 

 

Guantes
 

el comunismo es todavía el futuro del mundo
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